Albert Einstein; anécdotas del famoso científico.

Albert Einstein es uno de los científicos más populares entre las personas por su imagen irreverente, cabellera despeinada y por la famosa foto donde saca la lengua; pero para la comunidad científica es reconocido por sentar las 777fa7cf0a7759383eb3620983e1f6f5bases de cómo entendemos y estudiamos el universo, el tiempo y el espacio.

Este 18 de abril conmemoramos 61 años de la muerte del científico más excéntrico y popular de la historia, por tal motivo les compartimos algunas anécdotas de su vida.

Su cuerpo fue cremado, pero su cerebro no.

El cuerpo de Albert Einstein fue incinerado en 1955, pero no de forma completa. Su cerebro fue donado a la ciencia por él mismo, no era más grande que el de la gente promedio, pero tenía más células gliales que ayudan a aumentar la rapidez de la comunicación entre las neuronas. Es decir, procesaba información de manera muy eficiente. La región más grande del cerebro del genio está relacionada con las matemáticas.

Una brújula despertó su interés por la ciencia.

Ocurrió cuando Einstein tenía 5 años de edad y se encontraba enfermo en la cama. Su padre le regaló una brújula y el pequeño se quedó fascinado porque la aguja siempre apuntase al mismo lugar, lo que le hizo entender que había fuerzas que impulsaban a las cosas donde aparentemente no había nada.

Albert Einstein PrincetownLa famosa imagen de Einstein sacando la lengua.

En 1951, una gran cantidad de admiradores de Einstein se reunieron en la Universidad de Princeton para felicitar al profesor por su 72 cumpleaños. Einstein los saludó, pero estaba deseoso de marcharse a casa. Los fotógrafos no cesaban de hacerle fotos. El físico, con ánimo de incomodarlos un poco, les sacó la lengua mientras montaba en el coche que le llevaría a casa. Arthur Hasse, reportero de la agencia UPI, captó una imagen que se convertiría en icónica y que, desde entonces, ha sido un símbolo de una pretendida vertiente divertida de la ciencia. El propio Einstein pidió a Hasse varias copias para su uso personal.

Albert Einstein no aprobó su examen de ingreso en la universidad.

Superó las pruebas de ciencias y matemáticas pero reprobó otras materias como historia, idiomas y geografía. Tuvo que acudir a clases particulares y realizar un nuevo examen para acceder a la la Escuela Politécnica Federal de Zurich.

No le gustaba usar calcetines.

Einstein “descubrió” a una edad joven que el dedo gordo del pie siempre termina haciendo un hoyo en el calcetín, por lo que decidió dejar de usarlos. Este hábito continuó hasta su muerte. Además, nunca se vistió de acuerdo al gusto de la gente, decía que “la gente te conoce o no te conoce” por lo tanto no importa la apariencia.

Una leyenda que se le atribuye a Einstein: chofer por un día. (Creemos que no sucedió realmente).

fc89ba9654844f1a6a2c3cc3e100457eCierto día Einstein iba de camino a dar un discurso a estudiantes universitarios y su fiel chofer, el cual no sólo manejaba su auto, sino que se presentaba siempre entre la audiencia durante sus presentaciones, lo escuchó decir que se sentía cansado de dar ese discurso en particular (el cual el chofer había escuchado tantas veces que lo sabía de memoria), por lo que le sugirió que cambiaran papeles y, mientras él daba el discurso, Einstein lo llevaría de vuelta a casa.

Sus identidades no eran problema ya que Albert Einstein, en ese tiempo no era más que otro profesor como tantos más y nadie lo reconocería en esa universidad, así que accedió.

 El discurso siguió sin problemas, hasta que un estudiante levantó la mano y realizó una pregunta, a lo que el chofer contestó sin dudar “Bueno, esa es una respuesta tan simple que hasta mi chofer podría contestarla” y así Einstein se paró ante la audiencia y respondió la pregunta para el asombro de los presentes.

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