Amélie. Si no la has visto, tienes que.

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Sabemos que Amélie es una película vieja pero aún así vale la pena que la veas si es que aún no lo has hecho. Esta película del 2001 se posiciona en una de las favoritas de los filmes de amor, pues el cine francés es muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver.

Amélie es una chica que trabaja como mesera en una cafetería y que lleva una vida monótona, vacía de experiencias y relaciones sociales. Un día ve en las noticias que fallece Lady Di y piensa en todo lo que no ha hecho, por lo que decide hacer cosas buenas por la gente que la rodea. De pronto se da cuenta de que algún día sería ella la que moriría y, aunque la gente la quisiera por sus buenos actos, moriría sin alguien que la hubiera amado. Pero mientras todo esto sucede y nadie se preocupa por Amélie, ella se ve forzada de forma involuntaria a examinar y valorar su vida solitaria. Este sentimiento se agudiza especialmente tras conocer a Nino, un chico tan raro y soñador como ella, que trabaja medio día en “El tren del horro” y el otro medio en un sex shop, que colecciona las fotos que la gente va desechando en las cabinas de fotos. Amélie siente fascinación por Nino, pero prefiere un encuentro casual a una presentación directa. Lo intenta varias veces sin éxito y acaba dejándolo por imposible. Pero, finalmente, la gente a la que ayudó la incitan  a buscar lo que había dejado en un segundo plano: su propia felicidad. Así, Amélie, acaba felizmente en los brazos de Nino, al que besa de la forma más sutil y complaciente que se pueda imaginar.

Pero ¿Por qué debes ver Amélie?

  • El soundtrack. Es bellísimo. El pianista Yann Tiersen hizo un magnífico trabajo con las pistas de fondo. Hay momentos dulces, amargos, tensos, tiernos y en cada uno la música te lleva al extremo de esas emociones.
  • El idioma. El francés está catalogado como uno de los idiomas más hermosos que existen y en esta película no encontrarás nadita de inglés u otro idioma.
  • Niñerías. En los créditos iniciales, la pequeña Amélie, al ser hija única, se las ingenia para matar el tiempo en cosas divertidas, como llenarse los dedos de gomitas o cortar papel y hacer figuritas.
  • El color de la cinta. No es que haya sido pintada, sino que se grabó en una paleta de colores verdes y amarillos que impacta directamente en tus emociones, por eso nos emociona de manera especial prácticamente cada escena.
  • Sentimientos. Está llena de matices de tristeza, nostalgia, soledad, inseguridad; pero también de belleza, de amor, de bondad y felicidad. Simplemente es una montaña rusa de emociones.

T.S. Bela.

No escribiré un ensayo de vanidades.

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