Cosas que no sabías sobre el alcohol

Estos y otros datos curiosos son el resultado de investigaciones poco conocidas que buscan indagar más sobre las causas y los efectos del consumo de alcohol.

1. La música alta te incita a beber más. De acuerdo a un La-Latinaestudio publicado en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, la música alta provoca mayor ingesta de alcohol en menos tiempo.

La investigación, realizada en bares nocturnos de Francia, se basó en 40 varones de entre 18 y 25 años que no sabían que estaban siendo estudiados. Al subir el volumen, los jóvenes comenzaron a consumir más rápido su bebida, lo que los investigadores atribuyen a dos motivos: con un sonido alto la gente está más despierta y además no puede socializar, por lo que se dedica a beber.

2. Las mujeres embarazadas no deberían beber alcohol. Si bien por muchos años se mantuvo en duda el verdadero efecto negativo del consumo moderado de alcohol en mujeres embarazadas, un estudio publicado a fines de 2012 en la revista Plos One reveló que incluso un par de copas pueden afectar al bebé y causar una reducción del coeficiente intelectual.

A través de una investigación sobre 4 mil mujeres que consumieron entre uno y seis vasos de alcohol en el embarazo, se pudo concluir que las variaciones en los genes que codifican las enzimas que metabolizan el alcohol pueden hacer persistir los niveles en el cuerpo y así afectar directamente al feto. Tras arrojar estos resultados, los investigadores indicaron que no se debe consumir siquiera cantidades moderadas, dado que sus consecuencias dependen de cada organismo.

3. En mujeres no embarazadas, el alcohol puede prevenir la artritis y osteoporosis. Si bien es conocido que el consumo de alcohol trae aparejado riesgos en la salud de las personas, si su images (22)consumo es responsable y moderado puede generar algunos beneficios. En este caso, un reciente estudio publicado en la British Medical Journal arrojó como resultado que aquellas mujeres que beben de manera moderada tienen un 52 por ciento menos de riesgo a desarrollar artritis que aquellas que nunca consumieron.

A pesar de estos pequeños beneficios encontrados, los expertos aclaran que son más los aspectos negativos que los positivos, además de manifestar que el alcohol no puede pensarse como un medicamento ni como una alternativa para obtener beneficios médicos.

4. Una de cada ocho mujeres son bebedoras compulsivas. A pesar que se suele asociar el consumo de alcohol a los hombres, un estudio del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC, por sus siglas en inglés) indica que una de cada ocho mujeres abusan del consumo de alcohol.

De acuerdo al CDC, el 13 por ciento de las mujeres de ese país sufre borracheras todos los meses y cuando se trata de adolescentes de secundaria la cifra aumenta al 20 por ciento. En el caso de las mujeres, se considera consumo excesivo de alcohol cuando se ingieren más de cuatro bebidas a la vez. Esta cifra, que alcanza a 14 millones de norteamericanas, se vuelve más común en los hogares de ingresos altos.

5. La forma del vaso influye en la velocidad con que se bebe. Según una investigación de la Universidad de Bristol, las bebidas se consumen más rápido en aquellos recipientes donde se Ron-copas-y-vasosdificulta determinar cuánto se ha ingerido. El estudio, realizado con un total de 160 bebedores sociales de entre 18 y 40 años, determinó que se consume hasta un 60 por ciento más despacio en vasos rectos que en vasos curvos.

Estos últimos dan la sensación de contener más líquido del que en realidad contienen, mientras que los rectos muestran con más exactitud el volumen y permiten que los tragos sean más moderados.

Fuente: Discovery Latinoamerica.

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