Manual del pésame. Parte I.

Cuando alguien de nuestro círculo más cercano fallece, tenemos que vivir la experiencia de recibir el pésame de los demás. Pero muchas veces la gente no tiene idea de qué decir y escuchas un “felicidades” de parte de la gente nerviosa, mientras que otras personas hacen comentarios imprudentes.

¿Qué puedes hacer para evitar hacer sentir mal a otra persona en esta experiencia? En La Vida Va! te damos un manual del pésame.

pésame

1.- Si no sabes qué decir, simplemente no digas nada, se agradece más un abrazo o un apretón de manos, que oír cosas que no.

2.- No pregunten ¿Por qué pasó? Nadie sabe a ciencia cierta por qué pasan estas cosas, solo suceden, y Dios se encarga de eso, ni cómo rebatirle.

3.- Si la muerte fue causada por un accidente, a los Familiares, lo que menos les interesa, es saber si por Internet vieron fotos del percance, si hubo o no sangre, si los vehículos se incendiaron, y mucho menos, quieren saber si existen videos al respecto.

4.- A todos nos puede doler una partida así de abrupta, pero nunca como a su Familia o a sus amigos más cercanos. No lleguen a dar el pésame con la cara desfigurada y llorando como si fueran las Viudas, pues eso descontrola, y uno termina reconfortando al visitante.  Si se remueven recuerdos de otros fallecimientos, mejor es no asistir a un funeral.

5.- Si no se recuerda el nombre de las personas que  visitan  la funeraria, no se lo tomen personal, la mente lo más seguro estará puesta en alguien más importante en ese momento ( o sea en el que ya no está), y es fácil confundir nombres, caras, Etc.

6.- No encarguen el cuidado de los Deudos a otros Deudos, pues cada quien tiene que asumir su dolor, y hacerse cargo de sus actos; no le digan a los Hijos que cuiden de sus Padres, ni viceversa, cada quien ya sabe qué rol tomar, y lo más seguro es que se cuidarán mutuamente, pero no lo hagan ver como una obligación.

7.- No importa de qué color se vistan para ir a dar un Pésame, lo más seguro es que los dolientes, en lo que menos se fijarán es en el color de su ropa, muy a fuerzas ven sus caras, lo que importa es el calor que les den.

8.- Podría extenderme en consejos, pero el último que les comparto porque fue real, y en lugar de causarme enojo, me sacó una sonrisa, pues no lo tomé a mal, es que estén atentos y no se les vaya a ocurrir decir Felicidades.

 

T.S. Bela.

No escribiré un ensayo de vanidades.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.