“Pink Tax” ¿mito o realidad? – By Leonora Escobar

Se denomina “pink tax” al sobreprecio que encarece productos de consumo masivo cuando están destinados a las mujeres.

Recientemente fui a un supermercado y me compré un paquete de rastrillos, venían dos. En esta ocasión y por disfrutar un poco de mi sueldo, decidí darme el “lujo” de comprar los que parecían ser de mejor calidad, y pasé por alto los más económicos – esos que te arrancan también la piel.

Al llegar a la caja para pagar, el cajero los ve, los "pink tax" 2escanea y dice súper sorprendido “¿Qué? ¿90 pesos por unos rastrillos? Chale, pobres de ustedes, (mujeres) los de nosotros no nos salen tan caros” Y ya solo le contesté que pues ni modo, que para estas cosas hay que invertirle.

No, este no es un artículo para quejarme de “lo difícil que es ser mujer”, “lo fácil que la tienen los hombres”, ni hacerme víctima de absolutamente nada. Solo hablo de lo que veo.

Me llama la atención que en efecto, hay productos que esencialmente cumplen las mismas funciones tanto para hombres como para mujeres, cosas que puedes ver en un supermercado una junto a la otra, y sin embargo, podemos observar que los de color azul o “para hombre” son un poco más baratos que los rosas “para mujer”. No sé a qué se deba, la verdad, no creo que ponerle color rosa a algo, aumente el costo de producción, digo, porque el azul también es un color y pues de igual manera se invierte al ponerlo a los empaques y embalajes de los productos.

También está el hecho de que para hacer el producto más atractivo, se escoge un envase que tenga una presentación “más femenina”, ya sea haciéndolo más estilizado, delgado o pequeño, y que se asemeje a la anatomía femenina. Este efecto es conocido como “shrink it and pink it” para llegar al nicho de mercado deseado. El problema con estas estilizaciones es que por lo mismo de poseer las características mencionadas, en ocasiones el envase contiene menos producto que si tuviera una presentación estándar. Y más caro.

"pink tax" 3No digo que el pagar 10 pesos más por un producto una vez me vaya a dejar en la ruina, pero no es algo que compres en una sola ocasión, sino varias veces al año, y a nivel macroeconómico es evidente que genera un impacto ya que ese sector de la población está pagando un cargo extra por “x” artículo.

Quiero aclarar que no me estoy refiriendo a productos especializados, como cremas de uso cosmético, aceites y tratamientos especiales para cabello y también ciertas cosas que por necesidad se destinan exclusivamente a mujeres. Me refiero a objetos que todos utilizamos y son prácticamente iguales, y sin embargo por ser “de mujer” tienen un costo más elevado.

No solo los artículos de higiene personal entran en esto del “pink tax”, también otras cosas como la ropa, en este caso hablo de los básicos. Este ejemplo lo pongo con algo que vi hace poco en un centro comercial, comparando una camisa de mezclilla para mujer y otra para hombre. Misma tela, mismos botones, mismas costuras, misma marca, misma tienda… ¿mismo precio? ¡No! La de mujer costaba aproximadamente 100 pesos más.

"pink tax" 4Se supone que los hombres tienen mayor masa corporal y son más altos (nooooo siempreeee, generalmente) y las cadenas minoristas de ropa o retailers lo saben y observan estas características en las personas para que su producción cubra las necesidades de los compradores. Mayor masa corporal, mayor longitud = más tela. ¿Entonces? Ahí hay una discrepancia.

El “pink tax” no es en sí un impuesto, pero es llamado así porque de todas formas está impuesto por las compañías que manufacturan todos estos productos. Y repito, hablo de los productos que tienen la misma funcionalidad y que tanto hombres como mujeres utilizan.

Esto ya ha sido comprobado con estadísticas y estudios, como el que realizó el Departamento de Atención al Consumidor en Nueva York, en donde se analizaron más de 800 productos de ambos géneros y se descubrió que el 42% de los productos salen más caros cuando van destinados para las mujeres.

¿Cuál crees que sería la solución a esto?
Yo por lo pronto me compro otros rastrillos en 4 meses.

Te recomendamos: Feminismo; el impacto de las palabras. By Leonora Escobar

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.