Sexo de películas vs sexo de la vida real.

El sexo es una de las mejores fórmulas que se usan en el cine (o en la televisión) para crear adeptos. No importa qué tanto se amen dos personajes en la pantalla, si no consolidan su relación con sexo, en realidad no se han querido lo suficiente. Anteriormente hemos hablado del amor de las películas comparado con el amor en la vida real y nos hemos dado cuenta de que hay diferencias abismales que, además, causan confusión a quienes toman la actuación como algo que se debería llevar a cabo en la realidad. Si el amor es complicado, el sexo lo es mucho más; por eso, en La Vida Va! te dejamos una serie de diferencias entre el sexo de la pantalla contra el sexo de la vida real.

habitacion_en_roma

  • No hace falta estar desnudo. Los sujetadores y pantalones se pueden dejar puestos durante el sexo en una película. Los científicos creen que es debido a que la ropa interior de las películas está hecha de una membrana especial, que permite tener relaciones sexuales sin riesgo de embarazo. En la vida real sabemos que mínimo se necesita estar desnudo del torso hacia abajo, que, hay que admitir, nos desmotiva cada vez que es invierno.
  • Condones. No estamos seguros de si los personajes son estériles en las películas o si creen que usar condón es aburrido. En ninguna película verás que el hombre se pone un condón para el acto, a menos que estés viendo las cincuenta sombras de Grey, él ha sido el único consciente de que Anastasia puede quedar embarazada o contagiarlo de alguna enfermedad de trasmisión sexual. En cambio, en la vida real, usar condón es un must.
  • A lo que van. En las películas no se pierde el tiempo, se besan e inmediatamente tienen sexo. Total, ¿qué importa si ella no está lista? en las películas siempre lo están. En la vida real todo lleva su proceso y es prácticamente imposible que la mujer esté lista así como así.
  • Gemidos. Inmediatamente iniciado el sexo, las mujeres gimen, jadean y gritan de placer como si se encontraran en un continuo orgasmo. En la vida real, las mujeres no tienen orgasmos continuos e inmediatos. Estar un momento en silencio no significa que algo vaya mal, simplemente así es el sexo en realidad.
  • Ropa interior. ¿Qué nos importa la ropa interior del hombre? Las mujeres son el gancho de las escenas de sexo en las películas, por lo tanto, su lencería siempre es sexy y el hombre se detiene un momento a contemplar la ropa. En la vida real las prendas ni siquiera suelen ser sensuales y pueden incluso ser los calzones que tienen las mujeres desde hace tres años y que conservan porque son los más cómodos que tienen. De la lencería ni hablar; en la vida real los hombres ven y quitan, eso de que observan detenidamente la ropa es más bien una fantasía. ¿La ropa interior de los hombres? Bah, ¿A quién le importa?

Las-8-mejores-escenas-de-sexo-del-cine-300x300

  • Desnudarse. En las películas es un ritual sencillo y sexy y más cuando se trata de cuando la mujer se desviste. Rápido o lento, lo muestran fácil y los hombres parecen tener una habilidad mágica para desabrochar los sujetadores. En la vida real la mujer es la que se quita el sujetador porque al parecer, es todo un arte que poco hombres dominan; se te atora el cierre, quitarse las botas no es tan fácil y probablemente al menos una vez te has tropezado intentando quitarte los pantalones.
  • Sexo en el agua. En las películas vemos a parejas teniendo relaciones sexuales en albercas o jacuzzis de la manera más sensual y estimulante. En la vida real sabemos que el agua no es un lubricante, por lo que tener relaciones en una alberca o un jacuzzi supone un gran reto.
  • Sexo andando. En las películas, el pene es tan fuerte como el brazo de un luchador. Es fácil e incluso relajante para un hombre andar por una habitación con una mujer encima. En la vida real no es tan probable que este sueño de muchos se cumpla. Como mujer necesitas ser delgada y pesar muy poco, pero si eres hombre necesitas músculos que soporten el peso de la mujer y una buena puntería. No dudamos que se pueda, solo decimos que la mayoría de nosotros moriremos sin recrear esta escena.

Al final no importa cómo llevemos a cabo las relaciones sexuales. Si bien las películas están diseñadas así para estimular el ojo del espectador y dar énfasis a la escena, lo que importa es estar con la persona adecuada y disfrutar el momento.

T.S. Bela.

No escribiré un ensayo de vanidades.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.